Capítulo l - Roja la maleta
La
historia inicia mucho antes, de hecho tiene varios inicios pero hoy comenzaré
hablando de… ¿el verdadero inicio?, no lo sé, nadie lo sabe y jamás lo
sabremos, pero sé exactamente lo que debo saber, que las coincidencias que se
fueron suscitando a lo largo de estos meses, fueron perfectamente precisas,
para que hoy esté escribiendo esto.
Era
un día en el que iba hacia el Comité Directivo Estatal del PAN en Jalisco, era
una noche en la que por cierto me perdí, había ido muchas veces al comité pero
ese día por mala suerte quedé varado a unas cuantas cuadras del Comité, no
sabía cómo llegar, no tenía saldo en mi teléfono ni megas como para buscar
rápidamente la ubicación entonces llegué una hora tarde, sudado y desesperado,
pero finalmente llegué; inició la sesión, era un día de Enero, el 7 para ser
más exactos, todo transcurrió normal hasta el final, ahí fue cuando la vi, su
cara se me hacía sumamente familiar (Ahí es cuando digo que este no es el único
inicio, es el que para mí representa realmente la primera vez en la que crucé
palabras con ella, con la que más tarde se convertiría en… continuemos),
recuerdo que tenía varias llamadas perdidas de mi madre, porque ya era algo
tarde y además iríamos a repartir café a los inmigrantes de las vías en
Guadalajara y eso fue justo lo que le dije, que no había cosa peor que tener
llamadas perdidas de tu madre, sólo sonrió y hablamos poco respecto a lo que
íbamos a hacer esa noche.
La
siguiente vez que la vi fue en el Encuentro Estatal de Acción Juvenil en San
Juan de los Lagos, en el camión de regreso a Guadalajara (Cuyo camión tomé por
pura coincidencia ya que ese no era el que yo tenía asignado), recuerdo que no
me pasaba por la mente encontrármela en ese camión, sólo era una chica que había
conocido como cualquier otra, una chica que no me venía a la mente a menos que
la viera, entonces me senté a un lado de su asiento en la fila del lado
derecho, íbamos rodeados de unos chavos algo enfadosos, bueno… ¡Muy enfadosos!
Que se burlaban mucho de las mujeres, hablaban muy mal y por supuesto, iban
borrachos. Yo pensé “Este va a ser un viaje sumamente largo”, entonces la vi…
fue la primera vez que la vi detenidamente, que me perdí en su mirada, la
observé un par de minutos antes de dirigirle mis primeras palabras y vaya que
fueron las primeras porque las que le dije meses antes en el Comité Estatal no
habían sido tan pensadas o planeadas como lo que estaba a punto de ocurrir.
Lo
primero que pensé al verla fue que seguramente estaría muy molesta por las
cosas que decían los tipos a su alrededor de las mujeres, no la conocía y saqué
mis conclusiones a partir de su mirada hacia ellos (La cual no era nada
amable), entonces tuve muchísima precaución en el cómo me dirigía hacia ella,
lo que hice fue darle por su lado (Por el lado que yo creía que estaba yendo
ella), mi sorpresa fue cuando hablamos,
había una química muy buena, me entendía, se reía y me escuchaba, me daba mi
lugar y eso no era lo importante, porque muchas mujeres me daban mi lugar y me
hacían caso de la misma manera, la diferencia con esta mujer era… esa
justamente, no tengo la más remota idea pero me encantaba, me fascinaba la
manera en la que me miraba con sus ojitos que claramente son 2 o 3 veces más
grandes que los míos. Hay muchas cosas que recuerdo de esa tarde pero prefiero
que cuando estés leyendo esto lo recuerdes.
Al
finalizar ese viaje y llegar a Guadalajara, yo ya estaba encantado con su
sonrisa y su esencia misma, ya tenía su Facebook entonces sólo me faltaba
pedirle su número para que esa conversación con la que había quedado encantado
no tuviera fin en ese momento, recuerdo que cuando bajamos del camión yo ya me
iba ya que ese no era mi camión y mis maletas venían en otro, yo estaba
preocupado por todas mis cosas y debía bajar rápido, pero me regresé unos pasos
y quise ayudarle a esta hermosa chica a bajar su maleta sólo como gesto de
amabilidad y claro, para que le quedara un bonito sabor de boca de mí y… roja
era la maleta.
Después
de eso pasaron los días y no supe nada de ella, la verdad había ido a ese
encuentro y perdí una clase muy importante que sólo tenía los sábados entonces
estaba más preocupado por reorganizar mis materias que por cualquier otra cosa,
pero mi sorpresa llegó cuando de repente me llegó una imagen de esta mujer, la
imagen era un meme de la película Iron Man cuando Tony Stark muestra el misil
Jericó al ejército, el meme decía “Cuando logras entender todos los lenguajes
de programación, pero no logras entender el lenguaje de las mujeres”, claro que
ella lo envió sólo en broma, pero esa broma bastó para que intercambiáramos un
par de mensajes antes de quedar de vernos por primera vez formalmente una
semana después. Pasaron los días y la verdad es que yo estaba ansioso pero no
hablamos nada durante esos días, sólo un día antes para confirmar el lugar y la
hora, hasta que cuando por fin llegó el día, la vi. No sé con qué palabras
podría expresar la felicidad que inundó mi ser al verla con su vestido que
utilizó en aquella exposición de a que me platicó que acababa de salir, lo
primero que platicamos fue todo acerca del encuentro, en el cual no habíamos
estado juntos sino hasta el regreso, platicamos muchas cosas desde los puntos
de vista de 2 ángulos completamente diferentes, así que no fue nada aburrido,
platicamos acerca de nuestras carreras y de nuestras familias un poco, ahí fue
cuando me enteré de que ella no tenía papá, la verdad eso me pareció… algo
triste y frustrante porque ella era la primera persona en mi vida que conocía
así siendo cercana y aunque en ese momento no lo éramos, yo lo sentía así o al
menos sentía que lo seríamos, aunque en ese momento no tenía claro en qué
sentido.
La
verdad para qué miento, si me preguntasen si ese día la besé… sí, lo hice. No
estoy seguro si debí hacerlo pero lo hice y me encantó, aunque en consecuencia
seguimos saliendo y viéndonos para platicar y besarnos, pero cada vez nos
besábamos menos y conversábamos más, porque cada vez conocía más sus labios
pero menos su mente, esa mente misteriosa que me pedía a gritos ser explorada,
ese corazón que me mostraba cariño y calidez pero que me demostraba claramente
que sus puertas no serían abiertas tan fácilmente. Esta mujer cada vez se
volvía más un pensamiento que daba vueltas en mi cabeza, cada vez tenía que
recordarla más y más, cada día que pasaba debía enviarle mensajes para saber
cómo estaba, debía verla para sentir su piel sobre mi mano y para que ella me
acariciara con su suave mano el rostro y el cuello (porque daba unos masajes
impresionantes con la suavidad de su
mano), yo sabía que eso no estaba bien en el sentido de que si seguía
así me iba a terminar enamorando de ella, lo cual pues en ese momento no quería
que sucediera porque era feliz con mi soltería, pero no sabía si podría
resistir al punto de dejar de considerar seguir soltero para iniciar un
noviazgo con esta maravillosa mujer.
Lo
hice si me lo preguntan, pero no le pregunté, sólo se lo dije; “Sé mi novia”,
esas fueron exactamente las palabras que utilicé, fue tanto lo que me gustaba
que no podía siquiera pensar en la idea de que por demostrar una falta de
interés en ella, esta se fuera. Creo que fue la mejor decisión que pude haber
tomado en mi vida porque… sigan leyendo.
Un
mes antes de esto, me habían invitado a un Campamento de G15 que se llevaría a
cabo en Morelia, Michoacán y claro que le dije a esta chica si quería ir
conmigo a ese campamento, ella aceptó sin dudarlo, me parecía emocionante la
idea de que fuésemos juntos porque era algo muy interesante, recreativo pero
sobretodo, era la manera perfecta de vivir eso que no vivimos juntos en el
Encuentro Estatal de Jalisco. Cuando por fin llegó el día, la vi sentada en la
central de autobuses de Guadalajara, tenía puesta una blusa negra y un short
que hacía lucir sus hermosas piernas blancas, tenía unos zapatos color rosa
claro y una bolsa que tenía una caja de donas en su interior, de las cuales nos
comimos una, esa dona era sumamente buena pero más bueno era el momento, lo que
estaba pasando, estábamos a punto de ir a otro estado de la república ella y
yo, era algo muy emocionante porque compartiría una experiencia que claramente
jamás en mi vida olvidaría.
De
camino allá, todo era maravilloso… ¿Sabían que cuando compartes un viaje de
varias horas con una persona de la cual disfrutas muchísimo su compañía, el tiempo
dura menos de la mitad en tu mente?, yo jamás lo había sentido de esa manera
hasta que fui a ese viaje con ella, recuerdo que fue la primera vez que utilicé
la pantalla que viene atrás de cada asiento en el camión, nunca tengo la
paciencia para encenderla y utilizarla pero ese día escuchamos varias canciones
que a ambos nos gustaban, entre ellas la de “Dueles” de Jesse y Joy, “Ese
Camino” de Julieta Venegas y “You Belong With Me” de Taylor Swift.
Llegamos
a la central de Morelia y fuimos por un taxi para ir al Comité Directivo
Estatal de Michoacán, cuando el chofer dijo que estaba al otro lado de la
ciudad, realmente creímos que nos saldría muy elevado el precio ya que en
Guadalajara cuando un chofer te dice eso, significa que te cobrará entre 250 y
300 pesos, pero al parecer Morelia es una ciudad muy pequeña porque nos cobró
60 pesos. Cuando llegamos al sitio, no podíamos entrar, duramos unos minutos
tocando y nadie nos abría, hasta que nos dimos cuenta de que la entrada estaba
del otro lado de la calle y esa era sólo la cochera, fue muy gracioso aunque un
poco frustrante en el momento ya que veníamos de muy lejos como para no ver a
alguien conocido. Después de eso, una amiga (Que era la que nos invitó), nos
llevó a comer unas carnitas según ella muy buenas aunque las de Guadalajara
están mucho más ricas, además aquí tenemos la grandiosa idea de meterla en un
virote y bañarlas en salsa, así es; las tortas ahogadas, aunque a la señorita
de la cual estoy hablando en este libro, no le gustan ¿Pueden creerlo?, el
resto de las cosas que sucedieron en este campamento no tienen importancia ni
la tendrán en el futuro por lo que sólo puedo dar una conclusión al respecto.
“Amor,
debes saber que después de esto, me di cuenta de que eres la mujer con la que
quiero pasar todos mis días, todas mis tardes y todas mis noches, te voy a
enamorar a diario y voy a hacer todo lo posible esté o no a mi alcance para que
todos los días de tu vida sepas que tienes al mejor hombre del mundo y que yo
estoy orgulloso de tener a la mujer más maravillosa del universo.”